Sant Corneli de Buira
SARROCA DE BELLERA
Iglesia de Sant Corneli de Buira
Buira es una pequeña población que perteneció, durante mucho tiempo, al antiguo término de Benés, en la Alta Ribagorça, y que se encuentra situada entre el collado de La Mola y el barranco dels Mians. Se llega al mismo tomando un desvío que conduce a Xerallo y Les Esglésies desde la carretera N-260 de Senterada a El Pont de Suert. Una estrecha pista rural asfaltada y ascendente de 1,5 km, que arranca a la derecha lleva hasta Buira. La iglesia dedicada a san Cornelio se encuentra ubicada en lo alto de una gran roca en la zona más alta de Buira, desde donde se divisan, casi en todas direcciones, las tierras colindantes a lo largo de varios kilómetros de distancia, así como una parte de las casas que forman el pequeño pueblo.
El pueblo aparece citado a finales del siglo xii, cuando Arnau de Erill realizó una donación al monasterio de Lavaix de todos sus derechos sobre la villa de Buira. Pocos años después, Pere de Perabruna legó a su esposa Guillerma de Sant Esteve todas sus pertenencias en Perves, Buira y otros lugares. Por el contrario, no se conocen referencias históricas de época medieval sobre la iglesia.
Esta pequeña iglesia parroquial responde a un esquema constructivo escalonado compuesto por una sola nave cubierta con bóveda de cañón, una cabecera formada por un ábside semicircular, cubierto por una bóveda de cuarto de esfera, al que antecede un cuerpo presbiterial que facilita la transición entre la diferente anchura de ambos espacios. El hemiciclo absidal permanece oculto por un tabique, aunque es accesible por una puerta. La nave está dividida en dos tramos por un arco fajón rebajado, cuyos arranques se inician directamente desde los muros laterales, por encima de una de las dos impostas que recorren el paramento. En reformas posteriores del templo, además de cerrarse el ábside, se colocó un coro a los pies del templo, se añadieron dos capillas laterales rectangulares que sobresalen en planta, y se añadió un cuerpo a la nave por su lado occidental, en el que se encuentra la puerta del acceso al templo, ésta, también de de época posterior.
En el exterior, el paramento absidal es totalmente liso y cuenta con una ventana cuadrada, algo descentrada. En el muro sur, se conservan los restos de la puerta original cegada, formada por un arco de medio punto, así como una alargada ventana, ya gótica, con arco apuntado monolítico, que se encuentra semicegada. En cuanto a la ventana del extremo sureste del muro sur. Mientras que en los muros se empleó la mampostería, en el arco de la portada sur se utilizaron sillares bien labrados de piedra toba. Se ha datado este edificio a finales del siglo xiii.
Texto y foto: David Rico Tortosa
Bibliografía
Bertran i Roigé, P., 1986-87, VIII, pp. 385 y 400; Catalunya Romànica, 1984-1998, XV, pp. 463-464; Vidal Sanvicens, M. y López i Vilaseca, M., 1994, pp. 408-409.