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Canecillos y cornisa

Identificador
09142_03_003
Tipo
Formato
Fecha
Cobertura
42º 38' 14.59'' , - 3º 46' 21.59''
Idioma
Autor
José Manuel Rodríguez Montañés
Colaboradores
Sin información
Edificio Procedencia (Fuente)

 

País
España
Edificio (Relación)

Iglesia de Santa María

Localidad
Nidáguila
Municipio
Valle de Sedano
Provincia
Burgos
Comunidad
Castilla y León
País
España
Descripción
SITUADA EN EL EXTREMO SEPTENTRIONAL del caserío, la iglesia parroquial de Santa María consta en la actualidad de dos naves, de las cuales la meridional se corresponde con la primitiva edificación románica, aunque solapada y muy alterada por la reforma gótica que dotó al templo de su actual aspecto, todo levantado en mampostería con refuerzo de sillares en esquinales, contrafuertes y encintado de vanos. La estructura románica de nave única fue totalmente transformada con el añadido de una colateral al norte compuesta de dos tramos cubiertos con bóvedas estrelladas, realzándose al mismo tiempo los muros de la nave meridional, articulada en tres tramos de bóvedas de crucería con fajones apuntados y doblados que apean en los primitivos responsiones prismáticos, con semicolumnas en los frentes. Resulta extraña la disposición de la cabecera -recubierta además por una estancia adosada-, pues aunque el testero fue igualado y cubre ambas naves una misma estructura de sobre cubierta a dos aguas, en la parte correspondiente a la nave de la epístola se avanza el muro para albergar el retablo. La cabecera fue radicalmente reestructurada, añadiéndosele además una sacristía abierta al sur, obra datada epigráficamente a principios del siglo XIX. Las dos semicolumnas del primer y segundo tramo de la nave sur son pues los únicos vestigios de la iglesia románica visibles al interior. Los capiteles del tramo que antecede a la capilla aparecen rasurados, conservándose sólo los collarinos sogueados y los ábacos con reticulado, así como sus respectivos cimacios, uno con formas geométricas a bisel y el otro con tres filas de tacos. Mejor conservados están los del primer tramo, ambos vegetales. El del lado norte se decora con entrelazo de cestería de remate avolutado y piñas, recibiendo su cimacio -labrado a hacha- tosca decoración de rosetas inscritas en clípeos; el capitel frontero, bajo cimacio de simple bisel, recibe un piso inferior de hojas lanceoladas ornadas con palmetas incisas tipo ataurique, y remate de bolas y tallos avolutados entrecruzados. La sencilla portada, similar a la próxima de Terradillos de Sedano, se abre en el muro meridional del segundo tramo de la nave, que muestra al exterior el aparejo original de buena sillería labrada a trinchante, y consta de arco apuntado liso y tres arquivoltas de perfil achaflanado y escaso resalte. Apean en jambas escalonadas ejecutadas en enormes bloques -dos son monolíticas- y coronadas por una imposta de listel y chaflán, ofreciendo el conjunto del acceso formas avanzadas propias del siglo XIII. Lo mismo podríamos decir del cuerpo occidental de esta nave sur, donde se mantiene la espadaña primitiva -con sus dos vanos apuntados para campanas, hoy cegados- integrada ahora en la estructura de la moderna torre cuadrada que se alza ante el hastial. En los aleros de los muros de ambas fachadas se reutilizaron numerosos fragmentos de cornisa y canecillos procedentes de la obra románica. Las primeras presentan variada decoración, a base de boceles sogueados, tallo ondulante acogiendo toscas palmetas, retícula de puntas de diamante, tres hileras de billetes y rosetas excavadas en clípeos. Los canecillos, por su parte, se adornan con nacelas escalonadas, puntas de clavo, hojas picudas con bolas, barrilillos, prótomos de animales, toscos bustos humanos con barrilillos sobre la cabeza y un personajillo ataviado con sayón y apoyando sus manos en un desproporcionado bastón “en tau”, bajo un barril. El estilo de la escultura parece avalar una cronología en torno a mediados del siglo XII, aunque los vestigios arquitectónicos revelan fechas más tardías, claramente dentro del XIII, no siendo así descartable la existencia de dos campañas medievales anteriores a la gótica que configuró el aspecto actual del edificio. En el interior de la nave del evangelio se conserva un ejemplar de pila bautismal de traza románica, de copa semiesférica decorada con finos gallones sobre basa de bocel con garras sobre plinto.