Pasar al contenido principal
x

Detalle del zócalo y la basa de la columna acodillada al ábside

Identificador
40185_02_023
Tipo
Formato
Fecha
Cobertura
40º 49' 23.38" , -3º 24' 22.4"
Idioma
Autor
José Manuel Rodríguez Montañés
Colaboradores
Sin información
Edificio Procedencia (Fuente)

 

País
España
Edificio (Relación)

Iglesia de San Juan ante portam latinam

Localidad
El Cubillo
Municipio
El Cubillo
Provincia
Segovia
Comunidad
Castilla y León
País
España
Descripción
LA IGLESIA PARROQUIAL se alza en una de las laderas por las que se dispersa el caserío, aproximadamente en su centro, rodeada por un pretil de piedra que delimita el recinto sacro. Éste, a juzgar por el testimonio epigráfico que porta en la base una de las cruces que subsisten, data de fines del siglo XVII. Pese a las sucesivas reformas que modificaron su aspecto, el templo conserva en aceptable estado su cabecera románica, construida en mampostería enfoscada, reservándose la sillería para el zócalo, encintado de vanos, cornisas y esquinales, con sillares labrados a hacha. Se compone de tramo recto presbiterial y ábside semicircular, alzado ambos sobre un basamento de sillería y coronados por cornisa nacelada sobre canes lisos, también con perfil de nacela. El paramento del tambor absidal se articula en tres paños mediante una pareja de semicolumnas entregas, de basas áticas sobre fino plinto y grueso toro inferior, que parten del zócalo y cuyos sencillos capiteles vegetales de hojas incisas con bolas en los ángulos se integran en la línea de canes de la cornisa. En cada uno de los paños se abren ventanas de idéntica traza, con guardapolvos de nacela y arcos de medio punto, uno exterior liso y el interior baquetonado y sobre columnas esquinadas, el conjunto en torno a estrechas saeteras abocinadas al interior y hoy cegadas. Las columnillas que recogen estos arcos, de fustes monolíticos alzados sobre plintos y basas áticas de desarrollado toro inferior con bolas, se coronan con sencillos capiteles vegetales, decorados los del vano abierto en el eje con un acanto rematado por bola flanqueado por dos tallos avolutados; los de la ventana meridional reciben palmetas y tallos avolutados y, por último, los correspondientes a la norte se ornan con hojas lanceoladas lisas de nervio central, todo sumamente sencillo y popular. Al interior, la cabecera se muestra enmascarada tras las yeserías fruto de las reformas modernas. El hemiciclo se cubre con bóveda de horno que partía de una imposta de nacela de la que apenas restan vestigios, sólo conservándose tras el retablo el derrame interior de la ventana central del ábside -con idéntica disposición que al exterior-, pues las ventanas laterales están ocultas. El presbiterio se cubre con bóveda de cañón reforzada por un fajón que apea en pilastras con yeserías de molduración clasicista, del mismo tipo que las recubren el arco triunfal, de medio punto y doblado. La nave románica fue muy modificada en época moderna -probablemente entre los siglos XVII-XVIII-, cubriéndose hoy con modernas bovedillas en las que se aprovecha parte de la primitiva armadura con cuadrales. Fue posteriormente restaurada en 1959, según consta en un grafito marcado en el enfoscado exterior del muro septentrional. En este muro es bien palpable la actuación, que cegó una portada cuyo arco se apoyaba en jambas de molduración clasicista y eliminó un pórtico del que hoy sólo resta un canzorro embutido en el aparejo. También en esta reforma debió eliminarse la estancia que se adosaba al norte del presbiterio, donde es perceptible una roza. El muro norte mantiene, remontada, la cornisa románica sobre canes de nacela y es probable que conserve el trazado de la primitiva nave, aunque el notable esviaje del muro meridional nos hace dudar de que éste también lo haga, mismas dudas en cuanto a cronología y estilo que mantenemos sobre la portada en él abierta, de arco y una arquivolta de medio punto sobre impostas de nacela, rodeada sobre alfiz y cubierta por una gruesa capa de revoco. Ante el acceso se dispuso una lauda con los restos del miembro del Santo Oficio Francisco Hernández, fallecido en 1572. La fachada meridional recibió el añadido de una sacristía, estancia de planta cuadrada y cerrada por bóveda de cañón a la que se accede desde el presbiterio, así como de un atrio cerrado hoy dividido en baptisterio -que alberga la pila bautismal gallonada, de cronología renacentista-, el breve pórtico ante la portada y una troje. En el ángulo sudoccidental del templo se alza una torre cuadrada con acceso desde el exterior, de cuerpo inferior liso delimitado respecto al de campanas por imposta con perfil de talón. Su cronología es moderna y muy probablemente a la misma intervención corresponde el hastial occidental.