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Colegiata de San Martín de Elines (Cantabria)

A tan solo 9 km de Polientes se sitúa el pequeño pueblo de San Martín de Elines, donde se erige la iglesia más influyente de todo Valderredible, y al que se accede a través de la carretera local CA-275 que sigue el curso del río Ebro, el mismo que a unos pocos kilómetros hacia el este inicia su curso por las Hoces de Orbaneja del Castillo, conformando un paisaje natural muy atractivo para los amantes de la naturaleza.

San Martín de Elines

El menhir de “Lanchahincada” ubicado en la lora, atestigua la presencia humana en la zona desde la Edad de Bronce, y aunque probablemente el lugar no dejo de estar ocupado, los siguientes testimonios se remontan a los siglos del románico (XI-XIII) con el que fue el Monasterio, y ahora colegiata de San Martín, declarada BIC en 1931, y de la que poseemos poca documentación original.

El templo consta de una sola nave en la que han sobrevivido pinturas murales en la cubierta. Esta da paso al presbiterio, al que se adosa en el exterior una gran torre cilíndrica, y culmina con el ábside de dos cuerpos, ornamentados por arquerías ciegas que descansan sobre ricos capiteles esculpidos, y rematados por una bóveda de cascarón. Adosado al muro oeste se edificó un claustro renacentista de planta cuadrangular donde se exponen sepulcros, capiteles, y pilas bautismales, entre otras, de la misma colegiata y de templos cercanos, mientras que en la panda norte todavía pueden observarse restos de dos arcos de herradura y un vano similar, que legitiman la presencia mozárabe o prerrománica precedente al templo actual.

Sin embargo, la parte que más cautiva al visitante es la escultórica, y es que el templo se encuentra profusamente decorado. Si alzamos la vista en el exterior, podremos disfrutar de una larga serie de canecillos muy bien conservados, de temática profana en su mayoría: animales fantásticos; animales reales como el carnero, el águila, el oso, el halcón, serpientes, etc.; una mujer sedente con turbante; una cabeza de un monstruo engullendo a un personaje; músicos; lucha de púgiles; una figura portando un barril, etc.

Canecillo San Martín de Elines

En esta amalgama de representaciones, en su mayoría de temática profana, sobresalen dos en relación con el “románico erótico” que nos ocupa. En primer lugar, en el muro sur podemos observar un canecillo hombre con cabeza de mono, desnudo e itifálico, en posición sedente que lleva una soga al cuello sujeta a un rollo horizontal en el que apoya sus manos. Mientras, en el muro oeste, destaca la representación de un hombre sedente, barbado e itifálico. De igual forma, en el interior ya mencionado, destaca el trabajo escultórico, aunque en este caso la temática es religiosa, a excepción de uno de los capiteles del ábside donde aparece representada, según la historiografía tradicional “la lujuria” a través de una mujer amamantando a serpientes, y que se repite constantemente en el románico.

Autoría: Sandra Martín López. 2022