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Pila aguabenditera

Identificador
33865_01_006
Tipo
Formato
Fecha
Cobertura
43º 22' 47.44" , -6º 9' 15.72"
Idioma
Autor
María Fernández Parrado
Colaboradores
Sin información
Edificio Procedencia (Fuente)

 

País
España
Edificio (Relación)

Iglesia de Santiago

Localidad
Santiago la Barca
Municipio
Salas
Provincia
Asturias
Comunidad
Principado de Asturias
País
España
Descripción
LAS REFERENCIAS DOCUMENTALES existentes sobre esta iglesia son escasas. Algunos autores consideran que el monasterio de Sancti Iacobi apostoli que aparece en el testamento de 1097 por el que Fakilo hace entrega de varias propiedades a la Catedral de Oviedo, puede identificarse con la iglesia de Santiago de la Barca, ya que se situaba secus flumen Narzeie. Por su parte, el padre Carvallo en su obra Antigüedades y cosas memorables del Principado de Asturias, publicada en 1698, menciona entre los muchos monasterios que hubo en Asturias, en la parte dedicada a la época de Ordoño I, el monasterio de Santiago la Barca. Nada puede hacernos asegurar que dichas informaciones sean ciertas, pero del mismo modo tampoco puede descartarse. Más clara parece su inclusión en el vasto Coto del monasterio de Cornellana; no sabemos con exactitud cuándo se integró entre los bienes del cenobio, pero en el inventario de parroquias que el obispo de Oviedo don Gutierre de Toledo mandó elaborar entre 1385 y 1386, se cita la iglesia de Santiago la Barca, en el arciprestazgo de Miranda, como patronato del monasterio de Cornellana. Del mismo modo, a ella se refiere el padre Yepes cuando habla de los bienes de la citada, Santiago de la Barca fue muy rico priorato y está como media legua de la casa. La actual iglesia de Santiago la Barca, con modificaciones del siglo XVIII, fue incendiada durante la guerra civil, reconstruida años después y modificada posteriormente en numerosas ocasiones de forma un tanto desafortunada. No obstante, el sistema planimétrico, con nave única y cabecera cuadrada, a la que se añadieron dos capillas laterales en época moderna, y la línea de toscos canecillos lisos que recorre las cornisas de la cabecera son huellas de una primitiva construcción románica o al menos seguidora de sus presupuestos, pues como es sabido la tradición medieval perduró durante mucho tiempo en el ámbito rural asturiano.