Pasar al contenido principal
x

Capitel del museo monástico de Sant Joan de les Abadeses

Capitel

Iglesia de Sant Joan de les Abadeses

Sant Joan de les Abadeses
Museo del monasterio de Sant Joan de les Abadesses El Museo del monasterio de Sant Joan de les Abadesses está situado en la plaza de la Abadía, justo al lado del monasterio, y fue inaugurado el 6 de julio de 1975 gracias a la estima que los habitantes de la villa han tenido tradicionalmente hacia su patrimonio histórico y artístico. La voluntad de conservar el legado monástico surgió a finales del siglo XIX, iniciativa del párroco de Sant Joan, el padre Francesc d’Asís i Jolís, aunque la idea no se materializó hasta más tarde, ya de la mano del padre Josep Masdeu, quien llevó a cabo la ardua tarea de congregar todos los objetos artísticos del cenobio en el archivo del monasterio.

Restos del baldaquino de Santa María de Ripoll

Cara frontal de la Base A. Montaje reconstructivo con la cabeza de león

Santa María de Ripoll

Ripoll
Restos de Baldaquino de Santa Maria de Ripoll En 1973 Xavier Barral publicó en la revista francesa Bulletin Monumental toda una serie de elementos pétreos de piedra caliza –cuatros basas y diversos relieves– conservados en el lapidario del Museo del monasterio de Ripoll, que, a su entender, formaban parte de un baldaquino monumental realizado en la abadía de Ripoll, a mediados del siglo XII. Una parte de dichos fragmentos –dos basas- se encuentran actualmente depositados y expuestos desde el año 2011 en la colección románica del Museu Nacional d’Art de Catalunya, mientras que el resto permanece en Ripoll.

Portada occidental de Santa María de Ripoll

Portada

Santa María de Ripoll

Ripoll
Portada Occidental de Santa Maria de Ripoll Desde el siglo XIX el portal occidental de la iglesia abacial de Santa Maria de Ripoll se convirtió en uno de los monumentos más señeros del arte medieval catalán. El movimiento político-cultural de La Renaixença, que conllevó la restauración del monasterio entre 1886 y 1893 por parte del arquitecto Elies Rogent, bajo el patrocinio del obispo de Vic, Josep Morgades, contribuyó a que el monumento alcanzase una fama notoria que dura hasta nuestros días.
Suscribirse a figuras