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Vita general desde el suroeste de Santa Maria de la Serra del Castellar

Identificador
25150_04_005
Tipo
Formato
Fecha
Cobertura
Sin información
Idioma
Autor
Marta Buira Ferré
Juan Antonio Campos
Colaboradores
Sin información
Edificio (Relación)

santa Maria de la Serra del Castellar

Localidad
Oliola
Municipio
Oliola
Provincia
Lleida
Comunidad
Cataluña
País
España
Claves
Descripción

OLIOLA

Iglesia de Santa Maria de la Serra del Castellar

Al templo de Santa Maria, también conocido como de la Mare de Déu del Roser, se llega siguiendo el mismo itinerario indicado para la fortificación de la Serra del Castellar, ya que los restos de las tres construcciones se encuentran cerca de la masía de la Serra del Castellar.

 

A pesar de ser un conjunto de considerable importancia y proporciones, prácticamente no existen noticias de época medieval que hagan referencia al mismo. Ha sido identificada con la iglesia de Santa Maria de ipsa Serra de Ponts que aparece citada en el testamento que Adelaida, la esposa de Ponç Dalmau, realizó entre 1080 y 1100.

 

Se trata de un sencillo y sobrio edificio muy modificado por las importantes reformas que se acometieron en el siglo xviii, y que cambiaron por completo su fisonomía interna. Tiene una sola nave cubierta con bóveda de cañón y reforzada por dos arcos fajones de medio punto. La cabecera, que hoy en día no es apreciable desde el interior al haber sido cerrada por una pared y convertida en sacristía, está formada por un ábside semicircular precedido por un arco presbiterial. Su puerta original, de arco de medio punto, estaba situada en el muro sur y fue cegada. La fachada oeste, que excede, sobre todo en altura, las dimensiones de la nave, es también resultado de las reformas posteriores, y en ella se abre el nuevo acceso al templo. Un pequeño campanario de planta cuadrada y un solo cuerpo se eleva sobre el tramo oriental de la nave, solución que recuerda a la utilizada en Sant Bartomeu de la Baronia de Sant Oïsme. En cada una de sus caras se abren sendas ventanas geminadas, con arquitos de medio punto tallados en una sola pieza, que se sustentan sobre pequeñas columnas, algunas con el fuste prismático y otras liso, que a su vez tienen capiteles en forma de ménsula. El edificio posee cinco ventanas: la cruciforme de la fachada de poniente –la más moderna–; la central del ábside, que es pequeña, de medio punto y doble derrame; las dos del muro sur que son prácticamente idénticas a la de la cabecera, aunque la más cercana al ábside tiene un arco monolítico y una pequeña chambrana lisa; y la del muro norte que sigue la misma tipología de la anterior aunque su chambrana tiene forma de soga. El conjunto no presenta decoración alguna, salvo los detalles descritos de las ventanas o de alguna moldura biselada del interior. Delante de la fachada oeste, se encuentran dos sencillos sepulcros rectangulares del siglo xiv.

 

El edificio que ha llegado hasta nuestros días fue levantado en el siglo xii, muy posiblemente sobre otro más antiguo de la anterior centuria.

 

 

 

Texto: Juan Antonio Campos - Fotos y planos: Marta Buira Ferré

 

Bibliografía

 

Catalunya Romànica, 1984-1998, XVII, pp. 378-380; Vidal Sanvicens, M. y López i Vilaseca, M., 1984, pp. 505-506.