Pasar al contenido principal
x

Exterior

Identificador
09611_03_004
Tipo
Formato
Fecha
Cobertura
Sin información
Idioma
Autor
José Luis Alonso Ortega,Pedro Luis Huerta Huerta
Colaboradores
Sin información
Edificio Procedencia (Fuente)

 

País
España
Edificio (Relación)

Iglesia de La Invención de La Santa Cruz

Localidad
Villanueva de Carazo
Municipio
Villanueva de Carazo
Provincia
Burgos
Comunidad
Castilla y León
País
España
Descripción
DE LA IGLESIA PARROQUIAL no tenemos noticia documentada alguna, aunque no parece que se corresponda con el monasterio familiar de San Bartolomé, que partir del año 979 pasa a depender de Silos y que seguirá siendo suyo hasta que en el siglo XV vendan el señorío al condestable de Castilla. Lo único cierto de ella es que los restos arquitectónicos y escultóricos que quedan nos hablan de un templo que tiene un largo proceso constructivo, pues junto a algunos restos románicos y profundas reformas más recientes, encontramos una cabecera y diferentes sillares repartidos por el muro que hablan de una construcción vinculada a las formas y tradiciones tardoantiguas. La expresión más clara la encontramos en el actual ábside de trazas cuadrangulares, cuyo módulo no es románico sino de tradición hispanovisigoda. El aparejo de parte de los muros, al menos en una parte de su alzado, nos recuerda también ese mundo precedente. La iglesia parroquial es un templo de tres naves, planta de salón, muros de piedra sillería y cubierta de armazón de madera. Aunque se pudiera levantar sobre una construcción románica o anterior, presenta intervenciones relativamente recientes (siglos XVII y XIX). El conjunto se remata en ábside de planta cuadrada, muros de piedra sillería y cubierta de bóveda de cañón ligeramente apuntado. Sus trazas, así como el relieve de los canecillos del alero, nos hacen pensar en una construcción románica ya seguramente del siglo XIII. No obstante nos encontramos ante una obra de notable calidad estructural, de proporciones y conceptos que muy bien pudiera deberse a la pervivencia de herencias más antiguas. Los únicos restos escultóricos románicos que quedan del primitivo templo son los canecillos del ábside. Éste se conserva en gran parte, pero al añadir la actual sacristía, se trasladaron los canecillos del muro norte, y en la actualidad sostienen el tejadillo de esta dependencia. Muy sencillos, se decoran con hojas picudas o lisas rematadas en bolas y piñas o simplemente enrolladas, la representación de un pez, un ave rapaz, el prótomo rugiente de un felino, y un busto humano ataviado con túnica y llevándose una mano al pecho. El relieve manifiesta una gran pobreza de labra, realizado en bajorrelieve en casi todas las ocasiones y por las características temáticas, de labra y su composición, se puede hablar de que es una única mano la que talla todo el conjunto. Por la temática, lo debemos situar dentro de los talleres de la Sierra, el que trabaja en el segundo tercio del siglo XII. El templo nos brinda la presencia de una sencilla pila bautismal románica, de copa semiesférica, con bocel en la embocadura, banda acanalada, cenefa de entrelazo en la parte superior y gallones en el resto. Se alza sobre un fuste acanalado en espiral y basa ática, siendo sus medidas 102 cm de diámetro x 93 cm de altura total.